martes, 18 de febrero de 2014

Hace frío.

Hoy hace frío,
y se sabe (como decía Ana en "Los amantes del círculo Polar)
que las cosas con el frío van más rápido. 
Hoy hace frío,
pero se está bien, 
como queriendo que nieve. 
Hoy hace frío, 
busco cómplices palabras, 
va a explotar una tormenta. 
Hoy hace frío, 
como cuando me hielas por dentro
y finges calor. 
Hoy hace frío,
y dicen las nubes que tranquila, 
que hoy no quieren llover,
que me dan una tregua a mi y a mi sonrisa. 
Hoy hace frío, 
la niebla me ha recordado
las turbulencias de tu aire, 
y he sonreído sarcásticamente. 
Hoy hace frío 
y los silencios acompañan,
presos del miedo;
o de mi. 
Hoy hace frío 
y me dueles menos,
casi tan poco como el rocío de la ciudad. 
Hoy hace frío,
y está saliendo el sol en mis montañas, 
está acabando el invierno de mi estómago, 
hay algo de luz en las calles de mi miedo.

Mañana, igual, el sol pasea por la acera
y me invita a unas cervezas y un par de caladas,
cuenta que la primavera solo puede durar un suspiro,
que la costumbre es peor que cualquier dolor del universo,
y explota a mi alrededor.

Mañana, quizás, me susurre sus secretos,
que tardó en llegar por enseñarme a resurgir;
y que puedes dejar de tronarme y lloverme
solo cuando yo quiera que amanezca
después de la tormenta.

domingo, 16 de febrero de 2014

Gasolina y hierba recién cortada.

Huele a gasolina
y hierba recién cortada.
Como si entraras por la puerta
con ganas de vivir,
digamos.

Lo único bueno que me has dejado
han sido heridas.
Digo bueno porque las heridas
son como tu suspiro en la nunca
antes de dormir,
que sé que no estará por siempre.

Invertí mañanas en cafés,
insistiendo mi cabeza en recordarte
y las noches eternas
fueron como mil promesas rotas.

Quise ser canción;
tuya.
Quise ser capaz de volar,
porque así me lo enseñaste.

No miento,
la ciudad huele a tu cuello recién besado
y mis ruinas te buscan en los portales,
esquinas, y parques.

Ahora tú eres mis palabras,
mis líneas más torcidas,
renglones a medio hacer.

Entiéndeme,
lo único bueno que me has dejado
ha sido esta herida abierta.

Estos son los drenajes,
los restos de ti,
la basura que no sacaste la última noche.

Imagínate.


Cómo me hubiese gustado llegar a dolerte, 
un poco solo. 
Calarte los huesos,
empaparte de mi. 


Sin llegar a sacarte el corazón por la boca,

pero dolerte bien. 
Dolerte de amor, 
de necesitarme a tu lado 
y no tenerme.
Dolerte de venir a besarme 
porque ya no tienes mi sabor.
Que tocaras tu guitarra
como si fuese mi cuerpo.


¿Te imaginas?



Si me hubiesen preguntado: ¿él o la cerveza? Te hubiese elegido a ti. Imagínate.

Hace un mes que no deja de llover.


Había una historia detrás de cada polvo.
Cariño, nos dejamos el alma en los parques y la voz en los orgasmos
y la mirada perdida.

"Nos dejamos" Me dejé; Me dejaste.
Vacía. Llena de ti. De nosotros.
De la música de tu risa.

Ojalá fueses de mentira
y tus vaqueros negros menos perfectos.
Ojalá fuesen mentira también
las veces que viniste diciendo "te quiero" a media voz,
como a medias, con miedo.

La playa nos echa de menos,
yo nos echo tanto de más
que te escribo para escupirte de mi alma.

Hace un mes que no deja de llover,
que te echo de más
y que te fumo en los cigarros.


No es que te quiera.


No es que te quiera, 
es que me duelen las costillas
de tanto suspirarte.

No es que te quiera, 
es que vives en mis costillas
y limitas mi aire.

No es que te quiera, 
es que fuiste el mejor,
el mejor capullo del mundo.

Cariño.
No es que te quiera, 
es que de tanto brillar
acabaste quemando.
(Y ahora escueces)

Fui otoño.


Hablemos de finales.
De medias sonrisas, de agridulces recuerdos.
Del todo y la nada, de la lluvia de Enero.
Del te quiero a la sangre en las manos y la niebla.
Los mismos suspiros por diferentes razones; ser. 
No estar. Vivir. Respirar. No sentir.
Grietas del derrumbe, del fin.
Hablemos de las estrellas que se apagan mientras otras brillan,
hablemos del quemor del sol en verano.
De la nieve derretida del invierno.
Yo fui primavera en otoño, 
flor en el desierto 
y luz en la oscuridad.
Soy.
Soy equilibrio, soy paz y guerra.
Hablemos de los finales,
porque cada final es un comienzo.
Sonrisa.
Soy sonrisa.